Entrevista realizada por Izaskun Monfort

Entrevista realizada por Izaskun Monfort (Comisaria Open Room 2019, Galería Montsequi) a Olga Cáceres (Escultora)
Enero 2019
IM: ¿Cómo empezaste con la escultura?
OC: Siempre me he sentido atraída por las formas de expresión artísticas, y especialmente por la escultura. En un momento de cambio en mi vida, decidí formarme y empezar a trabajar, a crear.
A día de hoy aún me pregunto si elegí la escultura o si me eligió ella a mí
IM: ¿Algún proyecto pendiente que te gustaría realizar?
OC: Hay muchos proyectos que sueño con realizar un día. Me haría especial ilusión crear algún día una obra muy grande… También indagar las figuras en tamaño natural, y explorar la performance.
IM: ¿Qué temas te interesan? ¿Alguno te obsesiona?
OC: Ahora estoy en esa fase de la figura humana para la que me quedan muchas cosas que expresar. Me apetece desarrollarlo más. Hace unos años, mis piezas eran abstractas, pero poco a poco han ido evolucionando hacia la búsqueda de la esencia del ser humano…
Nuestros sentimientos, lo complejos que somos, las decisiones que tomamos y las emociones que nos habitan.
En relación con la actualidad, la situación de la Mujer en nuestra sociedad es un tema clave en mi obra. Quedan muchas cosas por mejorar, y hay que estar muy atentas a no retroceder. La cifra de 87.000 mujeres asesinadas en el 2017 publicado por la ONU es escalofriante.
Me obsesiono cuando empiezan a fluir las ideas. Suele ocurrir cuando estoy más relajada, por ejemplo en verano… Son momentos de asimilación de todo el trabajo realizado durante el año y dan lugar a desfile constante de ideas. Cuando ocurre, toca empezar a bocetar y anotar ideas, conceptos.
IM: ¿Cuáles son tus referentes?
OC: Muchos. La vida misma, cada momento observado importa.
En cuanto a artistas, me conmueve especialmente la obra de Ousmane Sow: las miradas intensas de sus personajes monumentales, su fuerza; te atraen hacia dentro de la escultura, son esculturas con alma.
También las obras de Javier Marín por la belleza que tienen, esa búsqueda constante de la estética y por ser el hombre el tema central de su discurso artístico.
IM: ¿Cómo ha influido en tu trabajo tu otra profesión como Técnico en Artes Escénicas, maquinaria y utilería?
OC: La maquinaria escénica y la escultura se complementan, saber mover una pieza con el mínimo esfuerzo, cómo solucionar rápido y bien un problema de equilibrio, de estética, construir, montar, reconstruir, anclajes, un sinfín de herramientas y materiales a nivel técnico.
Y al final, el objeto visual tiene la misma función, se trata de ofrecer al espectador la mejor obra posible.
IM: ¿Es importante para ti la utilización de determinados materiales o técnicas)? ¿Por qué?
OC: Cada pieza que hago va siempre con un material previamente pensado y con su técnica. No es lo mismo modelar en barro o en cera, no se trabaja de la misma manera y no piensas de la misma manera cuando trabajas un material u otro. El barro te da más libertad para ir cambiando la forma, la expresión de una cara por ejemplo, puedes jugar e improvisar; en cambio la cera no te da ese margen de juego, tienes que ir segura en el modelaje, tener la idea bien clara de lo que quieres proyectar. Tampoco se utiliza las mismas herramientas…
Todos tenemos un material de predilección: el mío es la cera.
IM: ¿Influye en tu trabajo alguna otra disciplina?
OC: Creo que todo lo que me rodea influye: pintura, graffiti, escultura, fotografía, teatro, arquitectura... y la vida misma. Soy muy curiosa por naturaleza, me paro en los detalles de cómo se sostiene una escultura, siempre veo o busco el lado técnico y el equilibrio de las cosas.
IM: ¿Qué importancia tiene el azar (la casualidad) dentro de tu proceso de creación?
OC: Algunas veces dejo que la casualidad me sorprenda en los detalles, o en el momento de bocetar, cuando estás en el principio de la idea, es importante al inicio del proceso creativo.
Una vez se me cayó una pieza de hormigón, un torso de mujer, era para una exposición contra la trata de mujeres. Se rompió un poco la obra y esa casualidad me sirvió para seguir con una serie de Venus en hormigón, que voy tallando o rompiendo cuando sale la pieza del molde.
IM: ¿Cuándo consideras que una obra está terminada?
OC: Justo cuando surge la magia, una simbiosis, en la forma, equilibrio, color, textura… En cuanto he resuelto el tema del equilibrio de la pieza y en cuanto has conseguido ese placer visual, realmente te lo dice la pieza…
IM: ¿Tienes algún elemento que sueles repetir mucho? ¿Casi construyendo una iconografía propia?
OC: Tengo varias líneas de trabajo, en algunas series repito lo que llamo “mapas alzados”, elementos constructivos que van formando como unas vistas aéreas: vistas de ciudades antiguas, como la de Timgad en Argelia por ejemplo. Son mis construcciones arquitectónicas y humanas.
Me gusta trabajar con la multiplicidad de la forma o el objeto, repetirlo, cambiarlo hasta llegar a una nueva forma…
Olga Cáceres se formó en la Escuela de Artes y Oficios La Palma, especialidad Escultura (Madrid), continuando con diferentes talleres especializados en las técnicas de cerámica y bronce. Ha expuesto en diferentes ciudades de España y Francia, y su obra se encuentra en la colección del Centro Cultural Los Pinos, Alcorcón. Compatibiliza su producción artística con su trabajo como Técnico en Artes Escénicas, maquinaria y utilería.

Entrevista realizada por Izaskun Monfort (Comisaria Open Room 2019, Galería Montsequi) a Olga Cáceres (Escultora)
Enero 2019
IM: ¿Cómo empezaste con la escultura?
OC: Siempre me he sentido atraída por las formas de expresión artísticas, y especialmente por la escultura. En un momento de cambio en mi vida, decidí formarme y empezar a trabajar, a crear.
A día de hoy aún me pregunto si elegí la escultura o si me eligió ella a mí
IM: ¿Algún proyecto pendiente que te gustaría realizar?
OC: Hay muchos proyectos que sueño con realizar un día. Me haría especial ilusión crear algún día una obra muy grande… También indagar las figuras en tamaño natural, y explorar la performance.
IM: ¿Qué temas te interesan? ¿Alguno te obsesiona?
OC: Ahora estoy en esa fase de la figura humana para la que me quedan muchas cosas que expresar. Me apetece desarrollarlo más. Hace unos años, mis piezas eran abstractas, pero poco a poco han ido evolucionando hacia la búsqueda de la esencia del ser humano…
Nuestros sentimientos, lo complejos que somos, las decisiones que tomamos y las emociones que nos habitan.
En relación con la actualidad, la situación de la Mujer en nuestra sociedad es un tema clave en mi obra. Quedan muchas cosas por mejorar, y hay que estar muy atentas a no retroceder. La cifra de 87.000 mujeres asesinadas en el 2017 publicado por la ONU es escalofriante.
Me obsesiono cuando empiezan a fluir las ideas. Suele ocurrir cuando estoy más relajada, por ejemplo en verano… Son momentos de asimilación de todo el trabajo realizado durante el año y dan lugar a desfile constante de ideas. Cuando ocurre, toca empezar a bocetar y anotar ideas, conceptos.
IM: ¿Cuáles son tus referentes?
OC: Muchos. La vida misma, cada momento observado importa.
En cuanto a artistas, me conmueve especialmente la obra de Ousmane Sow: las miradas intensas de sus personajes monumentales, su fuerza; te atraen hacia dentro de la escultura, son esculturas con alma.
También las obras de Javier Marín por la belleza que tienen, esa búsqueda constante de la estética y por ser el hombre el tema central de su discurso artístico.
IM: ¿Cómo ha influido en tu trabajo tu otra profesión como Técnico en Artes Escénicas, maquinaria y utilería?
OC: La maquinaria escénica y la escultura se complementan, saber mover una pieza con el mínimo esfuerzo, cómo solucionar rápido y bien un problema de equilibrio, de estética, construir, montar, reconstruir, anclajes, un sinfín de herramientas y materiales a nivel técnico.
Y al final, el objeto visual tiene la misma función, se trata de ofrecer al espectador la mejor obra posible.
IM: ¿Es importante para ti la utilización de determinados materiales o técnicas)? ¿Por qué?
OC: Cada pieza que hago va siempre con un material previamente pensado y con su técnica. No es lo mismo modelar en barro o en cera, no se trabaja de la misma manera y no piensas de la misma manera cuando trabajas un material u otro. El barro te da más libertad para ir cambiando la forma, la expresión de una cara por ejemplo, puedes jugar e improvisar; en cambio la cera no te da ese margen de juego, tienes que ir segura en el modelaje, tener la idea bien clara de lo que quieres proyectar. Tampoco se utiliza las mismas herramientas…
Todos tenemos un material de predilección: el mío es la cera.
IM: ¿Influye en tu trabajo alguna otra disciplina?
OC: Creo que todo lo que me rodea influye: pintura, graffiti, escultura, fotografía, teatro, arquitectura... y la vida misma. Soy muy curiosa por naturaleza, me paro en los detalles de cómo se sostiene una escultura, siempre veo o busco el lado técnico y el equilibrio de las cosas.
IM: ¿Qué importancia tiene el azar (la casualidad) dentro de tu proceso de creación?
OC: Algunas veces dejo que la casualidad me sorprenda en los detalles, o en el momento de bocetar, cuando estás en el principio de la idea, es importante al inicio del proceso creativo.
Una vez se me cayó una pieza de hormigón, un torso de mujer, era para una exposición contra la trata de mujeres. Se rompió un poco la obra y esa casualidad me sirvió para seguir con una serie de Venus en hormigón, que voy tallando o rompiendo cuando sale la pieza del molde.
IM: ¿Cuándo consideras que una obra está terminada?
OC: Justo cuando surge la magia, una simbiosis, en la forma, equilibrio, color, textura… En cuanto he resuelto el tema del equilibrio de la pieza y en cuanto has conseguido ese placer visual, realmente te lo dice la pieza…
IM: ¿Tienes algún elemento que sueles repetir mucho? ¿Casi construyendo una iconografía propia?
OC: Tengo varias líneas de trabajo, en algunas series repito lo que llamo “mapas alzados”, elementos constructivos que van formando como unas vistas aéreas: vistas de ciudades antiguas, como la de Timgad en Argelia por ejemplo. Son mis construcciones arquitectónicas y humanas.
Me gusta trabajar con la multiplicidad de la forma o el objeto, repetirlo, cambiarlo hasta llegar a una nueva forma…
Olga Cáceres se formó en la Escuela de Artes y Oficios La Palma, especialidad Escultura (Madrid), continuando con diferentes talleres especializados en las técnicas de cerámica y bronce. Ha expuesto en diferentes ciudades de España y Francia, y su obra se encuentra en la colección del Centro Cultural Los Pinos, Alcorcón. Compatibiliza su producción artística con su trabajo como Técnico en Artes Escénicas, maquinaria y utilería.






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